Algo grande está por comenzar

Lo siento en el aire. Soy una amante de la lectura, como dice el nombre de mi blog. Lastimosamente no le he dedicado todo el tiempo que me hubiese gustado últimamente. Debido al estilo de vida que llevo desde hace casi un año y medio, dedico más, mucho más tiempo al internet que a otra cosa. La nostalgia de casa, las ganas de hablar con la familia y ganas de ingresar a un mundo en el que pueda olvidar que estoy sola; hicieron que encuentre en el internet un refugio a todo eso. No hay nada malo en usar el internet para fines de entretenimiento y comunicación, pero todo tiene un límite, y quiero comenzar a respetarlo. Por mi propio bien. Porque hay cosas más interesantes y necesarias que hacer.

Reconozco que cuando estaba en mi casa, mi familia siempre me decía que no pase mucho tiempo en la computadora, que haga otras cosas. Tristemente, no están acá para hacerlo. De igual manera, yo no debería necesitar que estén acá. Yo debería poder controlarme sola. Autocontrol. Esa es la clave. Esa es la palabra mágica. En pocos meses volveré a mi casa y las cosas volverán a ser como antes. No todo ya que la Rominna que va a volver es alguien diferente, no soy la misma persona que vino a los Estados Unidos hace un año y medio. Igualmente, volveré a mi vieja rutina, mi familia estará ahí para “ayudarme” a controlarme. Pero yo no quiero necesitar que lo hagan. Quiero poder hacerlo por mí misma. Por eso voy a comenzar ahora, nunca es tarde para darse cuenta de las miles de cosas que uno podría hacer y/o aprender si tan sólo dedicara un poco menos de tiempo al bendito internet. Me refiero más bien a las redes sociales, ya que son las que consumen la mayor parte de mi tiempo online. Si estoy leyendo algún artículo interesante o viendo alguna serie o película no me siento tan mal, pero igualmente hay que establecer un horario para todo y respetar los límites que uno mismo se pone.

Por ese y otros motivos que ya mencionaré es que decidí hacer esto. Desde que llegué a este país he estado comprando muchos libros. Terminé de leer algunos, pero muchos siguen sin haber sido leídos. Soy una joven de 21 años que ama la lectura, y se lo debo en gran parte a mi madre. Verla todos los días sentada en el sofá, tomando un café y con un libro en la mano, despertó mi interés. Ella es quien hizo que ame la lectura de la forma en que la amo. Recuerdo que muchas veces nos acostábamos juntas, cada una con un libro, y así eramos felices. Me considero una persona con gran interés en lo intelectual, en mi desarrollo mental, en mi cultura y en mi conocimiento general.

Soy de Paraguay, un bello país en el que lastimosamente la lectura todavía no es vista como un pasatiempo, como una actividad a ser realizada por el puro placer que brinda. La mayoría de las personas la ve como un castigo, como algo aburrido, como algo relacionado solamente a los estudios. Por supuesto que hay personas que sí saben apreciar lo bello que es leer, pero son la minoría. En muchas escuelas y colegios los estudiantes no tienen que leer libros enteros ni escribir resúmenes o trabajos prácticos sobre los mismos. Me duele escribir esto pero es la verdad, y creo firmemente que para poder avanzar y mejorar lo primero que hay que hacer es reconocer que hay un problema.

Viviendo en los Estados Unidos por un período largo de tiempo, no puedo evitar notar las diferencias. Sé muy bien que no puedo esperar que en Paraguay el sistema educativo sea igual que acá, pero tampoco me quiero quedar de brazos cruzados. Quiero hacer algo al respecto, por más mínimo que sea. Algunos conocerán la librería Barnes & Noble, la cual posee locales en todos los estados de este país. En el Barnes & Noble más cercano a mi casa, también hay un Starbucks, lo cual lo hace más atractivo aún. De vez en cuando voy a tomar un café con una amiga, y a mirar libros. A veces simplemente voy a mirar libros. Es el paraíso de los libros. Cada vez que estoy ahí me siento en el cielo. Casi siempre me duele  el hecho de no tener suficiente dinero para llevarme todo lo que atrae mi atención. Hay una sección que se llama “Required School Reading” o Lectura Escolar Requerida… esa es la sección que más me parte el corazón. Al echar un vistazo a los libros ubicados en esa sección, reconozco algunos títulos y algunos autores, por tratarse de clásicos de la literatura americana y universal. Unos segundos después, un sinnúmero de pensamientos comienzan a cruzar por mi mente. “Los estudiantes salen del colegio habiendo leído todos estos libros… qué genial”, “Como quisiera que en mi país también fuera así”, “Yo terminé el colegio hace cuatro años y no leí ni la mitad de estos libros, qué vergüenza” (sé que algunos van a reírse de esto, pero es lo que sentí y estoy segura de que hay otros que también se sentirían así), y por último este pensamiento esperanzador “Nunca es tarde para comenzar, puedo hacerlo ahora!”…

Eso que acabo de relatar sucedió anoche. Volví a mi casa con tres libros. Of Mice and Men (De Ratones y de Hombres) de John Steinbeck (que ya leí hace 3 años pero no tenía la copia), Lord of the Flies (El Señor de las Moscas) de William Golding y The Catcher in the Rye (El Guardián entre el Centeno) de J.D. Salinger. Tengo entre 20 o 30 libros que compré desde marzo del 2009, y no podría sentirme más orgullosa por tenerlos. En un próximo post voy a hacer una lista de todos ellos.

Ya dije demasiado pero aún no dije cual es el objetivo principal de este blog. Anoche mientras estaba ‘tuiteando’ se me ocurrió hacer algo como lo que hizo Julie de la película Julie & Julia. Ella quería hacer algo que la sacara de su rutina diaria, algo que le gustara hacer. Entonces decidió crear un blog en el que escribía sobre cada receta de comida que iba preparando. Sacaba las recetas de un libro de la gran chef Julia Child. No les cuento más porque no quiero arruinarles la película, véanla ustedes mismos.

Todavía no pensé muy bien como voy a hacer esto, lo que sí pensé es que quiero ponerme un plazo para leer cada libro. De esa forma tendré que cumplir sí o sí, porque no querré fallarme a mí misma, a mi blog, ni a mis lectores (que espero aparezcan). Ahora mismo tengo cuatro libros a medio leer, y sé que necesito solucionar eso ya. La Cabaña (William Paul Young), El Alquimista (Paulo Coelho), Roots (Alex Haley) y ahora The Catcher in the Rye (J.D. Salinger).

Entretanto, prometo no comenzar a leer otro libro hasta que no haya terminado los que ya comencé 🙂

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